Hay algo que sí sabemos...

Hace unos pocos días fuimos visitados por el Dr. Fred Wolf, apodado "Dr. Quantum", físico involucrado en el ¿documental? "What the bleep do we know?", que se estrena por estos días en Chile, pero que estaba ya presente hace algunos meses, cómo no, en sus versiones pirata.
Para los que no vieron la película, trata respecto de la vastedad de aspectos de nuestra realidad que nos son desconocidos y de cómo los rígidos paradigmas científicos occidentales previos a la teoría cuántica (inaprehensible para los legos) fallan en explicar fenómenos naturales maravillosos que pueden parecer inverosímiles sin las concepciones nuevas. Se basa luego en lo anterior para justificar una perspectiva no determinista del universo y de la vida humana, según la cual los seres humanos podemos efectivamente tomar decisiones no-mecánicamente-condicionadas-y-predecibles, que cambian constantemente nuestro "destino"; todas posibilidades que son el resultado de la composición cuántica de nuestro cerebro, con procesos atómicos y subatómicos regidos por las leyes del caos.
El tema anterior es sin duda interesante y da para largas reflexiones, citas y debates; sin embargo ha habido numerosas críticas para con la película, a las que me sumo. Y es que los temas mencionados son tratados con una pasmosa falta de profundidad y solemnidad, que le dan al conjunto total de la película un aspecto más o menos parecido al de un programa televisivo de ciencia entretenida para niños, pese a la aparente calidad de los científicos participantes, cuyos conocimientos podrían haber sido mucho mejor aprovechados. El hilo conductor es la innecesaria y efectista historia de una mujer sorda en medio de una crisis existencial, que no aporta nada a las ideas expuestas en el filme, y además una de las entrevistadas es una especie de medium cuyo discurso carece totalmente de contenidos coherentes y que reemplaza esto mediante frases clichés y una actitud que busca impactar al entrevistador.
La incongruencia entre la profundidad de los temas enunciados y la forma en que los trata el filme, es encarnada por el personaje del "Dr. Quantum", cuyo nivel de entusiasmo casi hebefrénico relega a un segundo plano a los argumentos en sí mismos. Sin mucho esfuerzo es posible imaginarlo dirigiendo un grupo scout o animando cachureos. No es que no dijera nada valioso (como la medium), sino que la forma en que lo hace termina por quitar le credibilidad en vez de aumentarla. El resultado es de un efectismo burdo y lamentable, completamente innecesario dado el atractivo propio de los temas tratados. El mismo apodo de "Dr. Quantum" tiene algo excesivamente histriónico y kitsch... como de supervillano de un cómic de los 70', más ad hoc para alguien con las megalómanas y descabelladas ideas "cerebro" para conquistar el mundo. Totalmente disociado de temas científicos y filosóficos de envergadura, como el determinismo v/s el
libre albedrío humano. Ni siquiera parece autodenominarse así en el sentido irónico humorístico de un antihéroe, como Homero Simpson vistiendo la camiseta de superman sabiéndose Homero Simpson, sino que genuina y candidamente asumiendo el rol de un personaje especial; quedando con el aspecto final de un pseudo-héroe, que es algo definitivamente peor...
Por lo tanto, hay algo que sí sabemos. Dr. Wolf, sépalo Ud. también: El tema nos interesa profundamente, pero su parafernalia tipo "circo de PT Barnum" definitivamente no. Si quiere aprovechar mejor sus habilidades, quizás consiga trabajo en el comando de Lavin.

